"En una melodía de un violín junto con una batería,
estaríamos unidas. Uno representaría mi pena y mi histeria y la otra
reconstruiría tu vida llena de energía.
Tú me acompañarías en mis días más importantes y yo me
silenciaría para poder escuchar tu redoble.
Y ahora, tú te vas, y me dejas en un escenario atestado
de personas. Me dejas rabiosa y con un gran vacío que tú desearías que
fuesen fuerzas, y que se han convertido
en un mar de lágrimas.
Entonces sin saber bien que hacer, rasgo las cuerdas, con
timidez al principio, más tarde se convierte en una furia descontrolada, y la
música no para…
Yo sé que tu deseo es que me limpie la cara, que disfrute
y que siempre me acuerde de ti, pero siempre he sido débil y dada a caerme una
y otra vez con la misma piedra para volver a sumergirme en un mundo donde mi
mente se evade y huye, cobarde como la que más.
El violín sigue tocando, desesperado por volver a oír
a la batería, perdido en un desenfrenado mar de notas esperando poder seguir el
ritmo de su compañera y dejar de improvisar, pero no llega."
Foto de Internet
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