Había momentos en los que en sus ojos bailaba una chispa, y parecía que dentro había vida, pero eran solo unos segundos, quizás con suerte llegaba a un día, pero siempre acababan volviendo a perderse en algo que estaba más allá de la compresión de la mayoría de la gente, más allá incluso de su propio entendimiento.
Su cuerpo no dormía, y cuando lo hacía se retorcía, hubo una vez que descubrí una sonrisa aunque quizás solo fuese fruto de mi imaginación, fruto del ansia de convencerme a mi misma que aún no estaba rota, que aún no se había convertido en una muñeca de porcelana tan frágil que en cualquier momento podría tener cada trozo de su cuerpo entre mis manos."
Imagen tomada de Internet.
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